Guía sobre los automáticos magnetotérmicos
Qué hace exactamente un magnetotérmico
Un magnetotérmico es el interruptor que protege cada circuito de tu cuadro eléctrico contra dos problemas concretos: las sobrecargas y los cortocircuitos. Si conectas demasiados aparatos a una línea y la corriente sube por encima de lo que el cable aguanta, el magnetotérmico salta. Si un cable pelado toca donde no debe y se produce un cortocircuito, salta también, pero mucho más rápido.
Por dentro tiene dos sistemas de protección que trabajan juntos. El primero es una lámina bimetálica que se deforma con el calor. Cuando pasa más corriente de la cuenta durante un rato, esa lámina se curva lo suficiente como para abrir el circuito. Eso cubre las sobrecargas. El segundo es una bobina magnética: ante un cortocircuito, la subida de corriente es tan brutal y tan rápida que la bobina genera un campo magnético que dispara el mecanismo de forma casi instantánea. De ahí viene el nombre: magneto (bobina) + térmico (bimetal).
Curvas de disparo: la C no siempre vale
Cada magnetotérmico tiene una curva de disparo que define a partir de qué múltiplo de su corriente nominal actúa la protección magnética.
La curva C es la estándar para viviendas y oficinas. Dispara el magnético entre 5 y 10 veces la corriente nominal. Si tienes un magnetotérmico de 16A curva C, el disparo magnético salta entre 80A y 160A. Para circuitos de enchufes, iluminación y electrodomésticos normales, va perfecto.
La curva D dispara entre 10 y 20 veces la nominal. Se usa cuando en el circuito hay equipos que generan picos de arranque muy fuertes: motores, compresores de aire acondicionado, bombas, transformadores. Si pones una curva C en un circuito con un motor de 3CV, te va a saltar cada vez que arranque. La curva D tolera ese pico sin abrir el circuito.
La curva B dispara entre 3 y 5 veces. Se usa poco en España, pero aparece en instalaciones con cables muy largos donde la impedancia del circuito limita la corriente de cortocircuito. También en generadores y fuentes de alimentación.

Comparativa de curvas de disparo B, C y D — cuándo usar cada una
Polos: cuántos necesitas
Un magnetotérmico unipolar (1P) protege solo la fase. Se usa en circuitos monofásicos dentro de viviendas, siempre combinado con un diferencial que ya corta el neutro. Es el más habitual en cuadros domésticos.
El bipolar (2P) corta fase y neutro a la vez. Lo ves como IGA (Interruptor General Automático) en viviendas y en circuitos donde el reglamento exige corte omnipolar.
El tripolar (3P) protege tres fases. Para motores trifásicos, maquinaria industrial y líneas de distribución en naves o locales comerciales.
El tetrapolar (4P) corta las tres fases y el neutro. Se usa como interruptor general en cuadros trifásicos, especialmente cuando la instalación alimenta cargas monofásicas repartidas entre fases y necesitas proteger también la línea de neutro.
Cómo dimensionar un magnetotérmico según el REBT
El Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión establece una regla básica que no puedes saltarte:
Ib = corriente de diseño del circuito · In = corriente nominal del magnetotérmico · Iz = corriente máxima admisible del cable (tabla ITC-BT-19)
En castellano: el magnetotérmico tiene que ser mayor o igual que el consumo real, pero menor o igual que lo que aguanta el cable. Si el cable de 2,5mm² aguanta 21A según tabla, puedes poner un magnetotérmico de 16A o de 20A, pero no de 25A.
Para una vivienda con electrificación básica (5.750W), el IGA será de 25A bipolar. Los circuitos interiores según la ITC-BT-25 llevan magnetotérmicos de 10A para iluminación, 16A para enchufes generales, 20A para cocina y horno, 16A para lavadora y lavavajillas, y 20A para tomas de baño y cocina.
¿Ya sabes qué magnetotérmico necesitas?
Todas las referencias de Schneider, ABB, Hager y Legrand.
Errores que se ven a diario en cuadros eléctricos
El más común es sobredimensionar el magnetotérmico pensando que así "aguanta más". Si pones un automático de 25A en un circuito con cable de 2,5mm², el cable puede calentarse hasta arder antes de que salte la protección. El magnetotérmico protege al cable, no a los aparatos.
Otro error frecuente es ignorar el poder de corte. En un cuadro cercano al transformador de la compañía eléctrica, la corriente de cortocircuito puede superar los 6kA. Si el magnetotérmico que has puesto tiene un poder de corte de 4,5kA, no va a ser capaz de interrumpir esa corriente y puede reventarse por dentro. Para viviendas normales, 6kA suele bastar. Para locales comerciales y naves, mínimo 10kA.
Marcas y calidades: no todo es lo mismo
Las cuatro marcas que manejan el mercado profesional en España son Schneider Electric, ABB, Hager y Legrand. Las cuatro cumplen la norma EN 60898-1 y tienen poder de corte suficiente para cualquier instalación habitual.
Schneider tiene la gama Acti9 iC60, que es probablemente la más instalada en obra nueva y reformas en España. ABB tiene la serie S200, muy popular en instalaciones industriales. Hager y Legrand se ven mucho en obra pública y promociones de vivienda nueva.
¿Hay diferencias reales entre ellas? En prestaciones técnicas, para uso doméstico y terciario, son prácticamente equivalentes. Las diferencias están en la facilidad de conexión, la compatibilidad con peines de distribución y el soporte postventa. Lo que sí te recomendamos es no mezclar marcas dentro del mismo cuadro: los peines y accesorios de una marca no encajan en otra.